lunes, 31 de julio de 2017

Teatro: 23.344, de Lautaro Vilo

En un principio, parecemos estar en presencia de unos personajes salidos de ,
un film de Tarantino. Groseros, soeces, atractivos, un tanto violentos, cínicos, de
una gracia corrosiva. Pero no: son bien nuestros.


Estos muchachos, capaces de pequeños y grandes “negociados” (ojo que
hablamos de negociados, no de negocios). Siempre están donde se debe estar
para estos asuntos: cerca de los que deciden, los que cortan el bacalao. Para
hacerles la vida fácil a unos pocos y de miseria a muchos.

Hablan de tabaco, de cigarrillos, de fumar, de fuego, de cenizas, de humo sobre
todas las cosas, de tamaño. La conversación los remita al pasado, a lo iniciático
de cada uno de ellos, al machismo mal entendido por mal aprendido, al
aprendizaje de la humillación, como doctrina y culto. Porque me la banco soy
macho. Y como tal, piso, escupo, denigro: la ley del gallinero. Más grandes ya,
subliman: hacen “negociados”. El mundo es aquello que está allí para tomarlo por
asalto, del cuello, usarlo, apropiarse de él. Violarlo.

El espacio: un micrófono, una tarima con una notebook, banquetas, etc.
todo se convierte en manos de los 3 actores en dispositivos precisos, cuasi
minimalistas, potentes materiales del discurso escénico. La luz, casi siempre fría,
y la música, estridente, algunas veces chirriante, otras sensualmente filosa, dan
cuenta de este mundillo hostil.
La actuación es visceral y empuja el relato a fuerza de acción, y de un texto
plagado de un imaginario de cinismo y degradación, que resuena acorde con
muchas situaciones conocidas por estas tierras.

La dirección de Guillermo Ghio es precisa y propone una lúdica ominosidad.
El espectáculo nos invita a asistir como espectadores, del juego abusivo y
enloquecido de unos niños crueles, que una vez crecidos juegan al juego que
mejor saben y más les gusta: tomar las medidas de las cosas y las personas,
para luego usarlas y tirarlas.¿Cómo es que se llaman esa especie de pilotos que se usan y se tiran? Buen espectáculo en un teatro cálido y acogedor.


FICHA TECNICA:
Autor: Lautaro Vilo
Director: Guillermo Ghio
Actores: Pablo Turchi, Norberto Portal , Patricio Schwartz
Vestuario: Pheonía Veloz
Iluminación: Omar Posemato
Música: Javier Estrín
Espacio escénico: Guillermo Ghio
Asistente: Ezequiel Segovia.
Fotos: Russarabian
Diseño Gráfico: Matías Vega
Prensa: Marcos Mutuverría - DucheZarate

FUNCIONES:
Viernes a las 21hs y Sábados a las 21
En Teatro Dandelión, Córdoba 2429 Piso 1, Derecha
Localidades : $220.-
Reservas: Alternativa Teatral


                                           A.R Belano

sábado, 29 de julio de 2017

Teatro: Noche Corta, de Ricky Pashkus

¿A quién no le rompieron, alguna vez, el corazón? El director Ricky Pashkus ensaya una fórmula posible para acortar las noches de insomnio.




Una araña cuelga de un hilo invisible. De izquierda a derecha: un sillón, una bañera, un piano, una flauta y un saxo, una silla, un banquito y una cama redonda. Una tela roja, que hace las veces de un telón de fondo, decora una pequeña parte de la pared en la sala del Galpón de Guevara. Los ornamentos oníricos nos anticipan que estamos en el terreno de la noche, de las pulsiones y las emociones.
Prontamente, el protagonista (Alejandro Parker) establece un contrato con los espectadores: al final de la función, él logrará vencer al insomnio y nosotros podremos superar un desamor, nuestro orgullo herido; una propuesta un poco pedante para tratarse de una obra de teatro, cursi incluso para el género musical, pero no por eso menos noble que las de otras puestas en escena. Sin embargo, la pedagogía amorosa que atraviesa toda la función es funcional únicamente si recientemente uno perdió a un ser amado o si aún se tiene en carne viva la herida que provoca un desamor. Y, ya todos sabemos, que perdonamos y olvidamos, pero las heridas narcisistas son cicatrices para toda la vida.
El espectador constantemente es apelado a reproducir en su vida un evento similar. Son evocadas las noches que pasamos en vela porque nuestro afecto no es correspondido y se hace referencia a los ciclos por los que se atraviesa en algunas experiencias de abandono: el protagonista expresa que nadie lo quiere por ser como es, que el amor es efímero e indecible, que sus padres no le enseñaron a amar, que la única manera de retener a su ser querido (Facundo Mazzei) es en el mundo de Orfeo. Sí, son lugares comunes del romanticismo clásico. Sí, la propuesta es kitsch y sobradora. A pesar de eso, hay elementos que sorprenden al espectador más reacio a esta propuesta estética, como la hipnótica voz de una de las “bailarinas de burlesque” (Luna Pérez Lening) o el uso atípico de la escenografía, como la resignificación de la bañadera como un espacio de escondite por el que un hombre puede desaparecer parcial o totalmente.
En la obra no faltan las referencias a la cultura mediática popular argentina; me refiero a la que se faranduliza gracias a la agonizante televisión abierta, ya que muchos de sus intérpretes pertenecen a ese universo artificioso que nos es tan ajeno y familiar al mismo tiempo.
El lunes 31 de julio es la última función de la cuarta temporada de este musical y su permanencia en cartelera desde el 2015 en distintos teatros a sala llena nos hace inferir que, a pesar de todo, la propuesta es muy bien recibida por el público porteño.


Lara Salinas


Ficha técnico artística


Música en vivo: Bruno Delucchi y Juan Sak.
Luces: Eli Sirlin.
Diseño de maquillaje y peinado: Pao Dessaner.
Dirección y coreografía: Ricky Pashkus.


Galpón de Guevara (Guevara 326)
Última función: lunes 31 de julio, 20.30 h.

Entradas: $300

viernes, 28 de julio de 2017

Reseña: Chicos feos, volumen 1 (Íntimo)

 Esta semana hemos tenido el placer de ver el nuevo trabajo del actor y director Gabriel Gávila, quien ha sido responsable de producciones como Chicos Lindos y Chicos malos, obras performáticas que forman parte de una trilogía que culmina con Chicos Feos. Hemos podido disfrutar del primer volumen de lo que es esta obra íntima y personal, donde el mismo director se coloca frente al público para contarnos su historia en una autobiografía en el cual llega a transmitir al público sus miedos, deseos y sobre todos sus sueños, siendo este relato uno de ellos.






Dirigida por Gabriel Gavila, tiene como base su propia historia personal, su vida real, vida que el mismo, Gabriel, nos presenta. Se trata de la historia de un hombre , de un chico, de cómo llegó a convertirse en el hombre que es ahora, que aparece ante nosotros. Pero esta historia no podía ser otra que la de un chico que tuvo que aprender a superar todos los obstáculos que la fatalidad le puso, obstáculos que cada vez eran más difíciles y que al final logró transformar en providencia, es decir, sacar provecho de ellos. Canciones, coreografías, fantasías materializadas, humor, amor, dolor y sueños no cumplidos hacen de "CHICOS FEOS " VOL I ( Intimo ) un completo espectáculo performático.


El actor Gabriel Gávila hace de si mismo, al igual que su compañero Axel Hahn, donde inician hablando sobre lo que será esta puesta en escena relacionándose con el resto de la trilogía y la carrera de su protagonista. Una interrupción hace que se quiebre el ego de Gabriel, quien se ve forzado a desnudar su alma relatando la historia de su vida, carrera, amores, sueños y decepciones. Así es como en este relato llega a identificarse como un "Chico Feo", alguien que segun él no se incluye dentro de los parámetros del hombre atractivo, teniendo al lado a un chico que goza de todas esas cualidades. Si bien la belleza y la perfección es subjetiva, pero en este caso vemos a los personajes a través de su mirada, de la forma en que el crítica y admira lo que cree que para los demás es lo perfecto. La puesta transita de manera cruda y sin verguenzas todos los momentos relevantes en su vida,en relación a sus emociones, y sobre todo la sexualidad,  cosas que hicieron a la persona que se encuentra actualmente en escena. Su relato es sincero, siendo el gran atractivo de la orba, que también el interés recae en su compañero, que además de ser una colaborador en las historias de Gávila,  aporta su mirada y reflexión de todos los hechos que suceden en la obra.

Los dos actores en escena se muestran de forma tal en que no tengan nada que esconder, sin miedo ni verguenza ambos se ponen a la par desnudando su alma y cuerpo, de manera en que la obra lo requiere. Si es cierto que el protagonismo recae en la persona por la cual está basada el espectáculo , pero del mismo modo, ambos dejan su presencia de forma equilibrada. Uno es el contraste del otro, tanto Gabriel necesita de Axel para que la obra funcione, y así en viceversa. Aquí podemos hablar de la atracción de los opuestos , ambos se complementan , siendo una pareja con una notable química,  donde el público se come la  historia de ellos gracias a sus sólidas interpretaciones.


Chicos Feos (Volumen I) es una obra íntima y muy sincera, donde su creador Gabriel Gávila, le regala al público una parte importante de su vida. Es un placer poder ser parte de un relato que brinda sin miedos los sentimientos de una persona que comparte a través del teatro su mirada sobre la perfección del hombre, o más bien su propia imperfección. Un excelente inicio que le da un cierre a una trilogía que ahonda la intimidad del género masculino, quedando a la espera del prometido show que le dará final a este fenómeno.


Ficha Técnica:
Autor y director:
 Gabriel Gavila.
Elenco: Gabriel Gavila y Axel Hahn.
Fotografía:  Laureana Cabrera.
Make up: Melina Acuña.
Vestuario y Escenografía: Ileana Vallejos.
Comunicación audiovisual:  Emmanuel Martinez.
Coach físico y coreográfico: Alexis Losada.
Stage Manager: Joaco Balverde.
Selección Musical: Joaco Balverde - Gabriel Gavila.
Asistencia de dirección: Federico Blanchet.
Asistencia de producción: Silvina Gonzalez.
Supervisión Artística: "Iti El Hermoso".
Supervisión Dramatúrgica: Maruja Bustamante.
Prensa & Difusión: Mariano Casas Di Nardo.

CONTACTO:
FB : Chicos Feos
TW : @chicosfeos
IA: @chicosfeosarg
Correo: chicosfeosteatro@gmail.com

                                                     Daniel Alvarez






jueves, 27 de julio de 2017

Crítica: Terrenal, de Mauricio Kartun

Hace unos años, tuve un profesor que fue de las personas que marcaron mi rumbo, y no había clase en la que no nombrara o haga referencia a Kartun, siempre. Tanto  insistía que yo también me interese por él, y ahí entendí el por qué de su admiración. Es que él logra que cada palabra cobre sentido, que sus metáforas resuenen y se conviertan en imaginación, consigue dejar pensando a través de sus verdades convertidas en ironías reveladoras, convierte sus obras en experiencias de múltiples sensaciones para el público.



Una versión conurbana del mito bíblico de Cain y Abel. Caín productor morronero. Abel vagabundo, vendedor de carnada viva en una banquina del asfalto que va al “Tigris”. Hermanos a los bifes compartiendo ese terreno, su edén berreta, partido al medio. La dialéctica imperecedera entre el sedentario y el nómade. Y Tatita, siempre ausente, que regresa al fin ese domingo melancólico.

Dos hermanos, Caín y Abel, han sido beneficiados por su padre con una parcela de tierra que ellos dividieron, para que hagan allí sus vidas. Caín dedicó su espacio a cultivar morrones y así ser un productor, con lo cual dicha actividad le permite el inicio a un proceso de enriquecimiento. Mientras que Abel, en cambio, es una suerte de vagabundo, que se emborracha con asados de por medio, y dedica su vida a vender carnada para pescar. Caín considera que eso es una plaga y Abel admira por su potencia de “torito”.


Una obra cuya dramaturgia está atravesada por innumerables referencias a la cultura argentina. Un hallazgo relacionado con la capacidad del montaje para hacerse entender, más allá de los códigos impuestos por su contexto histórico, geográfico y lingüístico.

Mauricio Kartun, toma la historia bíblica de Caín y Abel para explicar las consecuencias de abrazar el capitalismo o el ecosocialismo como modelos organizativos de la vida civilizada, Caín es un pujante empresario celoso de sus bienes y Abel un proletario feliz en su libertad.


En un escenario con dos telones a medio abrir, un músico en vivo que se deja entrever en la oscuridad, y un juego de contraste entre luces y sombras que se mantiene a lo largo de la obra, el trio de  Claudios (Da Passano, Rissi y Martínez Bel),no necesitan más nada para llevar esta obra, con actuaciones deslumbrantes, están en cada detalle, logran enfatizar en la palabra y se nota un trabajo de código que repercute, convence y funciona.


Terrenal  sensibiliza, con un autor que se anima a tomar posición ideológica. Acá no da todo lo mismo, no es una obra más, es imposible salir del teatro sin replantearse el modo en el que vivimos.


Ficha técnico artística

Autoría:Mauricio Kartun
Actúan:Rafael Bruza, Claudio Da Passano, Claudio Martinez Bel
Vestuario:Gabriela A. Fernández
Escenografía:Gabriela A. Fernández
Iluminación:Leandra Rodríguez6
Diseño sonoro:Eliana Liuni
Fotografía:Malena Figo
Asistencia de escenografía:Maria Laura Voskian
Asistencia de dirección:Alan Darling
Prensa:Daniel Franco, Paula Simkin
Dirección:Mauricio Kartun
TEATRO DEL PUEBLO
Av Roque Sáenz Peña 943
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4326-3606
Web: http://www.teatrodelpueblo.org.ar
Entrada: $ 280,00 - Domingo y Jueves - 20:00 hs
Entrada: $ 230,00 - Jueves - 20:00 hs
Entrada: $ 280,00 - Viernes, Sábado y Sábado - 21:00 hs



                                                    Julieta Ale 

miércoles, 26 de julio de 2017

Teatro: Critica, EL FRASCO

Un grupo de cinco (ya no más) amigos cuyo único sostén es un pasado común en el que supieron compartir guita, minas, robos y culpas, es convocado por uno de integrantes: David, que acaba de abandonar la cárcel y que busca recuperar el tiempo perdido y… venganza.


La obra está inspirada en la canción del mismo nombre de la banda uruguaya La Vela Puerca: “Una tarde manejando sonó esta canción, ya la había escuchado y cantado cientos de veces pero, no sé bien por qué, la escuché distinto (…) Recuerdo que dije en voz alta (iba sólo en el auto) "esto es una obra de teatro", nos cuenta Bruno González, director y dramaturgo del proyecto. La obra parafrasea la canción sin hacer alusión a la misma…”acompáñenme al otro lado que yo también soy malo”

El Frasco se desarrolla en Espacio Urbano, lugar que permite una disposición escénica peculiar y llamativa: los espectadores nos sentamos en los laterales del espacio ficcional. Los sostenes de la misma son su dramaturgia, la música y las actuaciones:
La dramaturgia produce una identificación inmediata en el espectador (¿Quién no se encontró con un grupo de (ya no más) amigos después de un tiempo?) Esta incluye diálogos profundos y reflexivos sobre la mentira, la amistad, la venganza, la familia y el amor así como otros hilarantes, como aquel en el que el Peque, al escuchar la palabra epifanía pregunta quién es Estefanía. La puesta no hace más que escoltar las palabras.

La música -en vivo-, a cargo de Uriel Arcángel Crosta y Gerónimo Luis González, acompaña los momentos de mayor tensión generando un clima que es acompañado por el lenguaje de las luces que están, también, correctamente elegidas.
Las actuaciones de Lucas Aldasoro, Matías Asenjo, Julián Mengido, Mauro Rey y Lucas Sulpizi no hacen más que reflejar el intenso año de ensayo que los actores atravesaron: “Improvisamos creando nuevas historias que quedaron sólo en los ensayos, pero nos sirvió como grupo para armar un imaginario y entender los conflictos de la obra” nos cuenta Mauro, a lo que Bruno agrega que el proceso creativo fue “Avanzando muy despacio, dando tiempo a que cada acción o propuesta madurara por sí misma, sin forzarla, logrando la máxima naturalidad posible” El grupo  tuvo que enfrentar peripecias varias, tales como la bajada de unos de los actores ¡una semana antes del estreno! Destaco este -no pequeño- detalle ya que muchas compañías no se atreverían a estrenar y ellos lo hicieron en forma y tiempo. La composición corporal de cada uno de ellos (cada cuerpo habla a su forma, cada uno es particular), las voces (volumen además de dicción, ¡se agradece!) y las distintas acciones a las que se someten (ejecutan un parto en escena, juegan un picadito, se golpean…) da muestra clara de que son actores predispuestos al juego.

El Frasco es un disfrute. El Frasco nos invita a indagar. El Frasco es una obra realizada con honestidad que hace que valga la pena abandonar el calor de nuestros hogares y el tan amado Netflix para ver teatro un domingo.


Estreno: domingo 4 de junio, 21:00 hs.
Funciones: domingos 21:00 hs. (20:30 hs. cata de vino)
Lugar: Espacio Cultural Urbano (Acevedo 460, CABA)
Entradas$200 /  Desc. jubilados y estudiantes: $150
Reservas: 4854-2257
Duración: 90 min.


Ficha técnica
Dramaturgia: Bruno González
Actúan: Lucas Aldasoro, Matías Asenjo, Julián Mengido, Mauro Rey, Lucas Sulpizi.
Músicos: Uriel Arcángel Crosta, Gerónimo Luis González.
Diseño de Espacio: Betania Rabino
Diseño de luces: José Ignacio Ponce Aragón
Fotografía: Daniela Castelo
Asistencia de dirección: Cristian Trigueros
Arreglos musicales: Uriel Arcángel Crosta, Gerónimo Luis González
Cata de vinoAmantes del vino
Producción: Juan Pablo Rabino
PrensaOctavia Comunicación 
Dirección: Bruno González
FBCompañía Shift Happens / El Frasco 
IGShiftTecla
                                                    Grace Ulloa

martes, 25 de julio de 2017

Reseña: El Reino De María Elena Walsh

Las vacaciones de invierno es ese momento en que los chicos se encuentran en receso escolar, y resulta necesario llenar ese vacío en que los más peques se encuentran en la escuela, siendo un espacio para el aprendizaje y entretenimiento. El teatro también sirve para entretenerse y aprender jugando, así que no hay mejor momento para llevarlos a ver una obra dedicada para ellos. El reino de María Elena Walsh es una obra que revive las canciones de la famosa cantautora infantil,  haciendo divertir a chicos y grandes.


El cuarto de NICKI es el lugar adonde los sueños se hacen realidad, en él los muñecos cobran vida, cantan y bailan al ritmo de la magiade las canciones de MARIA ELENA WALSH y nos transportan a los recuerdos más queridos de nuestra infancia. La ternura y la voz deNicki y la gracia de los muñecos nos harán redescubrir a los entrañables personajes que viven en las maravillosas letras de las canciones: El aventurero Perro Salchicha, La estudiosa Vaca de Humahuaca, La entrañable Tortuga Manuelita, el Mono liso, el Brujito deGulubú, la aristocrática Reina Batata, por mencionar algunos, hacen de esta obra la delicia de grandes y chicos. Tocando lo más profundo de nuestros corazones y permitiéndonos conectar con los más pequeños a través de los sentimientos comunes que sólo esta maravillosa música puede hacernos sentir.

En el comienzo de la obra, nuestra anfitriona Nicki llama a los niños para que la ayuden a despertar a sus amiguitos, unos simpáticos muñecos que estan dispuestos a jugar, cantar y bailar con todos los que se encuentran presentes en el lugar. Así arranca una tarde de juegos donde se hacen presentes las más memorables canciones de María Elena Walsh, letras que la mayoría de los chicos y los grandes las conocen, haciendo que la participación sea con entusiasmo y alegría. 

Nicole Luis despliega todo su carisma y talento en el escenario del renovado Teatro Ludé, que junto a los demás personajes conectan perfectamente en relación al humor, la musica y el baile que brindan hacia el público.

El teatro Ludé (Ex teatro Santa María)  ha sido reabierto para contar con novedosas propuestas teatrales. Su espacio es bello y amplio, permitiendo que los niños puedan salirse de sus asientos para bailar y cantar, que es lo que sucede cuando conectan con la obra. La escenografía y vestuario con caracteristicas de las propuestas infantiles,  dando un tono colorido y alegre al lugar donde todos están invitados a jugar.

El reino de María Elena Walsh es una propuesta infantil que atrapa por el carisma y talento de sus artistas, además de las memorables canciones de la gran María Elena Walsh. Una obra para entretener a los más chicos en estas vacaciones de invierno. 
 
FICHA TÉCNICA

Protagónico: Nicole Luis
Elenco : Elias Gz  - Milagros Sandoval  - Camila Puelma- Jonatan Ortiz-Julian Moran
Producción : Verónica Vieyra
Diseño de Luces: Pablo Vaiana
Diseño de sonido: German Brusella
Coreografias : Elias Gz
Vestuario y Escenografía: Verónica Vieyra- Ruyina Abraham
Libro: Rubén Roberts
Dirección General: Manuel Wirzt
Producción General: Diego Djeredjian
Funciones martes a domingos 15:30hs

Valor de localidades: $300-

Teatro: 25 MILLONES DE ARGENTINOS, de Lisandro Fiks

El ser argentino ha hecho un culto de la violencia. Basta observar que expresiones son dominantes en nuestra clase dirigente, y no solo en ella.



"Una historia de amor en tiempos violentos... difícilmente termina bien"

Ana, una joven nacida en el seno de una familia militar, en oposición a su origen, comienza a militar secretamente en la juventud peronista. Así llega a enamorarse de un líder montonero y comienza a colaborar con dicha agrupación. Para justificar su ausencia se va a estudiar a La Plata. A causa de su embarazo decide regresar a su casa materna, por la contradicción que le generan los peligros de la lucha armada y su estado. Su madre, viuda desde hace un año, no logrará saber la verdad sobre su embarazo ni sobre sus años lejos de Buenos Aires. Durante los últimos días del mundial de fútbol de 1978, en un intento de colaborar desde su casa con un operativo guerrillero que parecía simple, termina inmersa en una red de conflictos que pondrán a prueba su valentía, su amor y su lealtad.


El ángel exterminador ha volado muchas veces en torno a nuestra historia: en 1810 pos revolución; las luchas fratricidas luego de nuestra independencia; la vergonzosa
alianza con brasileños y uruguayos para destruir un pueblo, en 1870; las matanzas en la patagonia de 1920; los bombardeos a la población en plena Plaza de Mayo;
fusilamientos, ejecuciones, desapariciones. Década del ´70. Los años de plomo, no fuimos exclusivos, casi toda Latinoamérica los padeció y buena parte del mundo occidental sufrió su estigma, el de la violencia. En ese mundo crispado, afiebrado, se desarrollan los acontecimientos narrados.

En una solitaria mesa, en casi penumbras, Ana da cuenta de su historia: la de joven enamorada, la de militante de una organización armada, las dudas, las certezas, las armas, las banderas y la voluntad. El amor en tiempos de guerra siempre tiene ese pathos de tragedia, de
megalomanía, posee el tinte rojo pasional de la sangre derramada. Ana es hija de un militar de alto rango y participa activamente en la organización
Montoneros. Está enamorada de Juan, líder montonero, de quién espera un hijo.
Para proteger su embarazo, Ana vuelve a casa de su viuda madre y desde allí
colabora con la organización.
Son los días del mundial de 1978, la gente enfervorizada en las calles, una fiesta popular es cierto, pero también una suerte de bacanal, permitida y utilizada por la dictadura militar en el poder.
Ana debe entregarle a Juan el uniforme de su padre fallecido, para la logística de
un atentado montonero. Todo se lo impide: su madre desconfía, visitas de una amiga, también la de un amigo de la infancia, un pretendiente que la “cuida” y
controla. Las cosas se complican y Ana termina detenida en las mazmorras del
régimen. En cautiverio le practican una cesárea, nada sabe de su hijo sietemesino, si vive o no. Al tiempo, es una de las pocas detenidas/desaparecidas que es liberada. Ana es una sobreviviente, con todo el dolor, los interrogantes, los miedos, la culpa, que acompañan a quién escapó de ese infierno.
Ana rememora en un intento de reconstruirse, de comprender y de volver a vivir.

La escena se divide en el espacio de la remembranza de la protagonista (cerca de 1990)y los del tiempo del mundial: la casa de la madre y el lugar de su cautiverio.
Bien diseñadas, unas proyecciones de la época, enmarcan y dan sentido a lo
narrado. Romina Fernandez, como Ana, despliega un doble recurso: el vivencial de los acontecimientos, y el reflexivo: su flashback. Su trabajo tiene la potencia y la mesura que permite identificarse con los sucesos y a la vez, observarlos. Buen trabajo el de esta joven actriz.
Todo el elenco resuelve con solvencia y expresividad.

El texto y la dirección, de Lisandro Fiks, despliega unos diálogos creíbles y dosifica
peripecias e información, en un ritmo que permite al espectador adentrarse en el
relato y reflexionarlo. Un digno espectáculo para ver con la cabeza atenta y el corazón espinado.



Elenco:

Romina Fernandes
Patricia Rozas
Carolina Darman
Manuel Novoa
Lisandro Fiks

Dirección y dramaturgia: Lisandro Fiks

Asistente de Dirección: Yoana Redondo

Los personajes de esta historia son ficticios, cualquier parecido con la realidad es absolutamente intencional.

Funciones: Sábados a las 22:30 horas.
Localidades $ 200.- Estudiantes y jubilados: $ 130.-
Reservas al 4951-3392 ó por alternativateatral.com
Espacio Teatral “El Ópalo” -  Junín 380 – CABA

                                         
                                             A. R. Belano

Crítica: Hombres De Honor

Hombres de honor es la cuarta obra escrita por Armando Discépolo. Esta pieza, otra de las tantas en las que el autor abarca un oficio a par...